Las 7 diferencias entre Medicina y Enfermería

Estas dos disciplinas tienen el mismo objetivo de preservar la salud de las personas, pero hay muchos puntos que las diferencian.
Diferencias medicina y enfermería

La Medicina y la Enfermería son las dos disciplinas de salud que se encargan de uno de los aspectos más importantes y a la vez delicados dentro de la sociedad: preservar la salud de las personas. Se trata de dos ramas de conocimiento que, pese a ser distintas, necesitan la una de la otra para cumplir con su propósito en común.

Y es que la Medicina necesita a la Enfermería. Y la Enfermería necesita a la Medicina. Gracias a esta labor conjunta que se da en los hospitales y otros centros sanitarios, sabemos que, cuando enfermamos, estamos en buenas manos, pues los profesionales de ambos campos tienen conocimientos muy extensos sobre las maneras de proteger la salud humana.

En el artículo de hoy y con el propósito de entender qué hacen cada uno de ellos, repasaremos las principales diferencias que existen entre la Medicina y la Enfermería, recordando que ambas se necesitan mútuamente para preservar nuestro bienestar físico y emocional, tanto en la salud como en la enfermedad.

¿Cuáles son las diferencias entre ellas?

Tradicionalmente se ha considerado la Medicina como una disciplina mucho más prestigiosa que la Enfermería, considerando a los enfermeros y enfermeras como simples ayudantes de los médicos. Afortunadamente, hemos ido viendo que ambas disciplinas son igual de importantes. En un hospital, se necesitan del mismo modo a los médicos que a los enfermeros.

Y es que ambos han recibido una formación muy extensa en biología, farmacia, química, fisiología y otras áreas del conocimiento que les permiten abordar los problemas de salud, aunque con enfoques distintos, de una forma muy efectiva para corregir trastornos y garantizar la salud de las personas en cuanto salgan del hospital y mientras todavía están en él.

Sin embargo, hay aspectos que las separan. Y a continuación analizaremos estas diferencias, pues la formación que reciben, el enfoque que toman, las acciones que realizan, la relación con los pacientes, la necesidad de especialización, la posibilidad de recetar fármacos y la autonomía laboral no son las mismas.

1. Formación recibida

La formación recibida en Medicina y Enfermería es distinta en cuanto a contenidos y en cuanto a duración de los estudios. A grandes rasgos, estudiar Medicina toma en total unos 10 años, mientras que para ser enfermero se necesitan 4.

El Grado de Medicina tiene una duración de 6 años. Pasado este tiempo y después de haber aprobado todas las asignaturas, la persona ya es médico. Pero después toca la especialización. Por ello, el médico tiene que hacer el examen MIR, donde se ponen a prueba lo que se ha aprendido en el Grado. Después, dependiendo de la nota entrará en una especialidad u otra. Si tiene buena nota, conseguirá la plaza que quería en la especialidad deseada. Sea como sea, durante 4 años, el médico estará formándose en un hospital para convertirse en especialista. Después de estos 10 años, ya puede ejercer.

En el caso de la Enfermería, el Grado tiene una duración de 4 años. Pasado este tiempo y después de haber aprobado todas las asignaturas, la persona ya es enfermera. También tiene la opción de especializarse, aunque en este caso hace que los estudios se extiendan solo uno o dos años más.

2. Enfoque

A grandes rasgos y aunque evidentemente se podría discutir, la Medicina toma un enfoque analítico y la Enfermería, uno más emocional. Y es que los médicos deben trabajar de la forma más objetiva posible, como si de una ecuación matemática se tratara, mientras que los enfermeros, al estar más en contacto estrecho con el paciente, sin poder olvidar la parte más técnica, requieren de más habilidades de empatía e inteligencia emocional.

Decimos que la Medicina toma un enfoque analítico ya que los médicos deben diagnosticar de la forma más precoz posible qué nos sucede para así tratarnos también de la forma más rápida. Aunque hay médicos que sí que resultan más cercanos, son instruidos para ser lo más objetivos posibles. Diagnosticar y tratar. Ese es el enfoque que toman.

La Enfermería, en cambio, al no centrarse tanto en el diagnóstico ni tratamiento de enfermedades, sino en la atención a los pacientes después de haber pasado por las manos de los médicos, deben trabajar mucho más ese lado humano y emocional. Pasan mucho tiempo en contacto con los pacientes (más que los médicos), escuchando sus miedos y pasando por momentos difíciles, por lo que necesitan de este enfoque más empático y cercano.

Pero eso no significa que solo sean los médicos los que preservan la salud de las personas. Ambos son imprescindibles para lograr esto, lo que decimos es que, dentro de la preservación y la atención de los pacientes, los médicos suelen tener un enfoque más analítico y los enfermeros, uno más emocional.

3. Acciones que realizan

Los médicos y los enfermeros se reparten las labores dentro del hospital. Ambos trabajan de forma conjunta y se complementan a la perfección, pero sus funciones son diferentes.

Un médico, aunque depende enormemente de la especialidad que ejerza, tiene básicamente dos objetivos: diagnosticar y tratar. Esto significa que tienen la formación necesaria para, cuando llega una persona con algún problema de salud, saber cuanto antes qué es lo que le sucede y, en función de esto, ofrecer los tratamientos que necesite, desde recetar un antiinflamatorio hasta ofrecer quimioterapia, pasando por cirugías vasculares o por intervenciones para resolver lesiones traumáticas.

Un enfermero, en cambio, ofrece todos los servicios que el paciente puede necesitar antes, durante y después de pasar por las manos de los médicos, tanto en lo puramente sanitario como en el lado humano. Esto implica realizar examinaciones preliminares del estado de salud, mantener registros detallados de su evolución, ofrecer asistencia a los médicos, suministrar cuidados a los pacientes en los postoperatorios, administrar (no recetar) medicación oral e intravenosa, mantener un entorno agradable en el hospital, realizar tomas de muestras, realizar pruebas de diagnóstico por imagen, comunicarse con el paciente y la familia…

Por lo tanto, el médico cura, mientras que el enfermero ayuda tanto a que este pueda curar a los pacientes como a que el pronóstico de esta persona sea bueno.

4. Relación con los pacientes

Aunque, repetimos, siempre hay excepciones, el médico tiene una relación más distante con el paciente que el enfermero. Y es que el médico está “programado” para diagnosticar y tratar al mayor número de personas en el menor tiempo posible, algo que, por otra parte, hace posible que nuestro sistema sanitario funcione.

En este sentido, la Medicina es una disciplina que no trabaja tanto la relación con el paciente, algo que, afortunadamente, está cambiando progresivamente. Y es que tradicionalmente se ha criticado la frialdad de algunos médicos a la hora de comunicarse con los pacientes, aunque siempre hay excepciones y médicos que tienen un trato muy cercano y humano con sus pacientes. Pero hablamos de forma general.

En la Enfermería, en cambio, la relación con los pacientes es mucho más estrecha. Y es que los enfermeros y enfermeras ofrecen al paciente todo aquello que puedan necesitar para recuperarse, y esto incluye no solo administrar medicamentos o cambiar vendajes, esto implica seguirlo durante toda su estancia en el hospital, intentando que esté lo más a gusto posible y ofreciendo apoyo psicológico y emocional.

5. Necesidad de especialización

Si bien no es obligatorio en el sentido estricto de la palabra, lo cierto es que hacer Medicina sin después especializarse es cerrarse prácticamente todas las salidas profesionales. Un médico que quiera encontrar una buena plaza en un hospital debería especializarse con el MIR, por lo que cursar 4 años de especialidad (después de los 6 del Grado) es prácticamente una obligación. Hay unas 50 ramas en las que el estudiante puede especializarse y algunas de ellas requieren de más nota que otras.

En el caso de la Enfermería, especializarse siempre puede ser una buena opción (como con todos los otros cursos universitarios) para mejorar el currículum y tener más salidas profesionales, pero no es tan necesario como para los médicos. Al terminar el Grado, un enfermero puede encontrar trabajo con prácticamente la misma facilidad que alguien que se ha especializado, pero un médico difícilmente podrá a no ser que se especialice. Sea como sea, también hay distintas especialidades en Enfermería que pueden ser una muy buena opción.

6. Posibilidad de recetar fármacos

Los médicos, sea cual sea su especialidad, son los únicos profesionales de la salud con la potestad para recetar medicamentos y fármacos. Los enfermeros lo tienen absolutamente prohibido. Ellos pueden administrar medicamentos que ha prescrito un médico por vía oral o intravenosa, pero en ningún caso pueden recetarlos ellos mismos. Sería delito.

7. Autonomía laboral

A continuación lo matizaremos, pero podemos considerar que los médicos tienen una mayor autonomía laboral que los enfermeros. ¿Qué quiere decir esto? Significa que los médicos tienen mayor libertad para, trabajando en un centro público o privado, disponer también de una consulta privada. Los enfermeros, en cambio, están más regidos por su contrato laboral y no tienen tanta flexibilidad. Y es que los médicos, pese a que hemos visto que los enfermeros también son imprescindibles, suelen estar en lo más alto de la jerarquía de un hospital.

Referencias bibliográficas

  • Povedano Jiménez, M. (2012) “Qué es la Enfermería y sus especialidades”. LibrosLaboratorio.
  • Nurse Journal. (2020) “The 20 Best Nursing Career Specialties”. Nurse Journal: Social Community for Nurses Worldwide.
  • Casas Patiño, D., Rodríguez, A. (2015) “El origen de las especialidades médicas; en búsqueda de un acercamiento a la práctica médica actual”. Revista médica de la Universidad de Costa Rica.
  • Guix Oliver, J., Fernández Ballart, J., Sala Barbany, J. (2006) “Pacientes, médicos y enfermeros: tres puntos de vista distintos sobre una misma realidad. Actitudes y percepciones ante los derechos de los pacientes”. Gaceta Sanitaria.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.