Las 35 debilidades de una persona (y motivos por los que nos limitan)

Nadie es perfecto. Y aunque debemos aceptar esta premisa, también es cierto que hay una serie de rasgos de nuestra personalidad que pueden debilitar nuestro desempeño en el mundo. Veámoslos.
Debilidades persona

Seguramente, lo que nos hace perfectos a los humanos son nuestras imperfecciones. Y aunque es evidente que nadie puede ni debe aspirar a ser perfecto, hay una serie de rasgos conductuales que nos pueden ocasionar problemas tanto con nosotros mismos como con la gente que nos rodea que son, en la inmensa mayoría de casos, evitables.

El mundo de la psicología detrás de la personalidad de cada persona es asombroso e inmenso, pues ya no solo es que cada uno de nosotros disponga de unos genes únicos, sino que nuestra educación, experiencia y contexto emocional son también únicos.

Por ello, es normal que todos tengamos ciertas debilidades que, seguramente sin saberlo, están impidiendo que demos el máximo de nosotros mismos y que gocemos de todo lo que la vida tiene que ofrecernos. Las debilidades forman parte de la esencia humana. Pero es precisamente tomando conciencia de las nuestras que podemos trabajar para resolverlas.

Por ello, en el artículo de hoy describiremos las principales debilidades que puede presentar una persona, detallando tanto sus características y rasgos de personalidad asociados como el modo en el que pueden estar limitándonos en el día a día. Vamos allá.

¿Cuáles son las principales debilidades del ser humano?

Una debilidad se define como un rasgo de nuestra personalidad que nos deja desprotegidos ante un ámbito concreto de la vida, convirtiéndose en espacios contrarios a las fortalezas y que nos pueden impedir cumplir con nuestros objetivos, valores y relaciones tanto laborales como personales.

En otras palabras, las debilidades son aspectos de nuestra personalidad que se interponen en nuestro camino hacia el bienestar físico y/o emocional. Existen muchas debilidades distintas, pues cada persona es un mundo, pero hemos preparado una selección de las más comunes y, por sus consecuencias, importantes. Veámoslas.

1. Egoísmo

El egoísmo es una debilidad muy limitante que hace que la persona que la presente obre únicamente por su propio interés, sin preocuparse por los de los demás. Esto nos lleva a romper vínculos afectivos, pues no estamos dispuestos a dar el apoyo que otros necesitan.

2. Apatía

La apatía es una debilidad que va en contra de la empatía, la cual es una clara fortaleza. En este caso, o bien no somos capaces de ponernos en la piel de los demás o bien sí que somos capaces de experimentar las emociones de otra persona pero no obramos en consecuencia de lo que sienten.

3. Celos

Los celos son una debilidad que, debido al miedo a perder a una persona o que otra persona está con ella, nos lleva a controlar la vida de nuestros seres queridos. No son ninguna forma de amor. Son una debilidad que acaba por romper cualquier relación.

4. Envidia

La envidia es una debilidad que consiste en el conjunto de emociones negativas que experimentamos cuando anhelamos algo que pertenece a otra persona. Se considera una debilidad cuando esto nos lleva a obrar mal.

Envidia

5. Impaciencia

La impaciencia es una debilidad propia de las personas que, cuando hacen algo, quieren resultados inmediatos. En caso de que no obtengan satisfacción inmediata o a corto plazo, dejan de perseguir esa meta.

6. Impuntualidad

La impuntualidad es una clara debilidad vinculada a la falta de educación. Las personas impuntuales no son capaces de cumplir con los horarios establecidos, cosa que afecta a la organización diaria de las personas que la rodean.

7. Cobardía

La cobardía, en lo que a debilidad se refiere (cierto grado de cobardía es bueno), se entiende como el rasgo de personalidad que nos lleva a perder oportunidades en la vida por miedo a salir de nuestra zona de confort o por experimentar emociones negativas.

8. Carencia de autocontrol

El autocontrol es una habilidad que nos lleva a no dejarnos controlar por nuestras emociones más instintivas. En este sentido, la carencia de autocontrol es una debilidad que convierte a la persona en alguien impulsivo e incapaz de controlar sus emociones, dejando que estas nos hagan tomar decisiones de las que después podemos arrepentirnos.

9. Egocentrismo

El egocentrismo es una clara debilidad que consiste en una valoración excesivamente positiva de las aptitudes de uno mismo, lo que nos lleva a creer que somos el centro de todas las atenciones y preocupaciones ajenas. Una persona egocéntrica vive por y para ella y cree que todo el mundo también vive para ella.

10. Actitud controladora

Una actitud controladora es una debilidad que nos lleva a querer dominar el comportamiento de otras personas que conforman nuestro grupo social. Lejos de ser una forma de liderazgo, es una actitud que interfiere en la libertad de los demás, por lo que puede dar pie a la confrontación.

11. Mente cerrada

La mente cerrada es una debilidad que hace que la persona no se abra a nuevas experiencias. Lejos de afrontar nuevos retos, la persona se queda en su zona de confort. No quiere aprender nuevas formas de ver el mundo, no quiere conocer a nuevas personas, no quiere visitar países, no quiere leer sobre temas que no conoce…

12. Dependencia emocional

La dependencia emocional es una debilidad muy dañina en la que dejamos en manos ajenas la llave de nuestro bienestar psicológico. Al hacer a otra persona (generalmente, la pareja) la dueña de nuestras emociones, estamos abandonando el control de lo que sentimos. Nuestra felicidad está en manos de alguien que no somos nosotros.

13. Resentimiento

El resentimiento es la debilidad que hace que una persona sea incapaz de perdonar. Concentrarse en las viejas ofensas o errores hace que vivamos en la amargura, centrados en encontrar maneras de hacer que esa persona pague por lo que hizo y, día a día, magnificar la gravedad de lo que sucedió.

14. Conformismo

El conformismo es una debilidad en la que la persona acepta fácilmente y sin protestar cualquier circunstancia que atente directamente sobre su bienestar. Una persona conformista no lucha por aquello que merece.

15. Ignorancia

La ignorancia se define como la falta de instrucción o de conocimientos. Evidentemente, hay personas que, por lo que sea, no han podido tener acceso a una educación. En estos casos, pues, la ignorancia no es una debilidad. Se convierte en debilidad cuando, aun teniendo acceso a la educación y a aprender cosas nuevas, nos negamos a ello.

Ignorancia

16. Desconfianza

Está claro que un cierto grado de desconfianza es positivo, pues nos permite alejarnos de aquello que puede hacernos daños. Ahora bien, es cuando esta desconfianza se vuelve algo patológico que hablamos de debilidad como tal. La desconfianza como debilidad consiste en no confiar en nadie, incluso cuando alguien ha hecho méritos para ganarse nuestra estima.

17. Dispersión

La dispersión es el contrario a la capacidad de concentración. En este sentido, esta dispersión es una debilidad que nos impide centrar nuestra atención a las tareas que requieren de ella. Hablamos de debilidad cuando esta dificultad de concentración no responde a ningún trastorno psicológico.

18. Tozudez

La tozudez es una clara debilidad humana que se define como una excesiva rigidez en el pensamiento. Una persona con esta debilidad, en cuanto tiene una idea u opinión formada, es imposible que, por muchos argumentos que se le den para demostrar que está equivocada, reconozca su error.

19. Vanidad

La vanidad es una debilidad propia de las personas con un excesivo y patológico orgullo sobre sus méritos, que tienen un alto concepto (generalmente distorsionado) de sus logros y que sienten la irrefrenable necesidad de ser admiradas por los demás.

20. Indiferencia

La indiferencia es una debilidad que nos hace adoptar una actitud de desinterés por las relaciones humanas. Una persona indiferente no tiene ningún interés por conectar emocionalmente con otras personas, algo que puede llevarla al aislamiento.

21. Corrupción

La corrupción es la actitud contraria a la integridad. En lo que a debilidades se refiere, la corrupción se entiende por el conjunto de actitudes que hacen que una persona no sea ni honesta con los demás ni transparente en sus actos y que, por lo tanto, no tiene ningún interés por hacer prevalecer el bien. Una persona corrupta, pues, no antepone nunca el bien común y, por las actividades que realiza aprovechándose generalmente de su poder, es indeseable.

22. Individualismo

El individualismo es el polo opuesto al compañerismo. Es una debilidad ya que una persona individualista no está dispuesta ni a implicarse en un proyecto con otras personas ni a pedir ayuda a los demás cuando la necesita.

23. Indisciplina

La indisciplina se define como la falta de disciplina, valga la redundancia. Se trata de una debilidad que consiste en adoptar un comportamiento desordenado sin cumplir las normas sociales establecidas. Una persona indisciplinada es incapaz de integrarse dentro de la armonía de los equipos de trabajo.

24. Irresponsabilidad

Una persona irresponsable es aquella que no tiene ninguna voluntad de cumplir con las obligaciones. Antepone la satisfacción momentánea a las consecuencias negativas que puede tener el no hacer lo que debe en ese momento. Por voluntad propia, no respondería a los deberes u obligaciones.

25. Exceso de perfeccionismo

El exceso de perfeccionismo a menudo se confunde con la búsqueda de la excelencia. Pero no es así. Se trata de una debilidad que nos lleva a ser inflexibles con nosotros mismos, obligándonos a dar más de lo que podemos, a no perdonar nuestros errores, a estar frustrados constantemente, a tener miedo de equivocarnos y a ser rígidos también con los demás.

26. Intolerancia

La intolerancia es una debilidad que suprime las libertades de los demás. Una persona intolerante es incapaz de aceptar a los demás, tanto por su condición (sexo, edad, raza…) como por las ideas que estos defienden. La intolerancia nos hace adoptar una actitud autoritaria y no respetar a los demás.

Intolerancia

27. Mezquindad

La mezquindad es una debilidad propia de las personas cuyas acciones van enfocadas al beneficio personal, sabiendo que estas pueden perjudicar directamente a los demás. Una persona mezquina se comporta, a sabiendas, de forma ruin, sin sentir arrepentimiento y haciendo uso de estrategias de manipulación para conseguir lo que quiere.

28. Imprudencia

La imprudencia es una debilidad que nos lleva a actuar o hablar sin pensar antes las consecuencias que pueden tener nuestros actos o nuestras palabras. Una persona imprudente actúa de manera inconsciente, suele ser indiscreta y tiende a ser percibida como una persona irrespetuosa que, además, se mete en líos.

29. Soberbia

La soberbia es una debilidad que hace que la persona que la presenta se sienta superior a los demás. Una persona soberbia no se siente igual que los demás, sino por arriba, lo que hace no solo que no admita sus debilidades, sino que no se ofrezca a ayudar a otras personas.

30. Ingratitud

Dicen que es de bien nacido ser agradecido. Pues bien, una persona con la debilidad de la ingratitud, no se aplica este conocido refrán. En este sentido, una persona ingrata es aquella que, después de recibir algo que ha implicado un esfuerzo para la persona que se lo ha dado, no da las gracias por ello ni muestras de valorarlo.

31. Desinterés

El desinterés es una debilidad que denota falta de motivación por crecer académica, personal y culturalmente. Una persona con esta debilidad es una persona desinteresada por aprender en todos los ámbitos de la vida, incluido el laboral.

32. Timidez

La timidez es un rasgo de la personalidad que no tiene por qué ser algo malo. Ahora bien, cuando ser tímido dificulta la socialización e impide que formemos vínculos personales y profesionales estrechos, entonces sí que es una debilidad.

33. Pasividad

La pasividad es una debilidad que consiste en adquirir una actitud de sumisión ante la vida. Una persona pasiva es aquella que simplemente se deja llevar por la corriente, sin arriesgar nunca demasiado y sin desarrollar actitudes de proactividad.

34. Procrastinación

La procrastinación es una debilidad que puede traernos problemas a nivel académico y profesional. Consiste en la tendencia de una persona a posponer las obligaciones hasta el último momento, cuando ya no tiene más opción que hacerla. Una persona irresponsable no lo hace. Un procrastinador sí, pero tarde. Las obligaciones se van acumulando y, entre esto y el estrés, las acabamos haciendo peor de lo que podríamos.

Procrastinación

35. Inflexibilidad

La inflexibilidad es una debilidad que hace que una persona sea incapaz de adaptarse a los cambios. En cuanto su entorno se ve modificado, adaptarse a las nuevas circunstancias le supone muchos problemas a nivel emocional, por lo que huye de todos los cambios.

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