Los 24 tipos de pensamiento (y sus características)

El pensamiento humano es uno de los grandes misterios de la neurología, pero si lo analizamos desde un punto de vista más cognitivo veremos que podemos clasificar nuestro modo de pensar en distintos grupos o tipos. Veámoslos.
Tipos de pensamiento

¿Qué es un pensamiento? Irónicamente, pensar acerca de pensar, valga la redundancia, es uno de los grandes retos de nuestra mente.

Podemos entender un pensamiento como cualquier proceso mental, voluntario o involuntario, en el que, para relacionarnos con nosotros mismos o con el entorno, una serie de recuerdos, emociones, ideas y conceptos abstractos se relacionan entre ellos para formar nuestra visión de lo que nos rodea y actuar de forma acorde a los estímulos.

Sea como sea, por más que nos esforcemos en definirlos, nos quedaremos cortos. La realidad es mucho más compleja. Y el mecanismo neurológico por el que surgen los pensamientos en nuestra mente continúa siendo uno de los grandes misterios ya no solo de la neurología, sino de la ciencia en general.

Tomar decisiones, reflexionar, imaginar, juzgar, resolver problemas, desarrollar la lógica… Seguramente todavía nos quede mucho tiempo para entender el origen mental de estos procesos, pero eso no significa que no podamos estudiar la naturaleza de los pensamientos desde una perspectiva basada más en las manifestaciones de los mismos, es decir, en cómo relacionamos conceptos.

Y esto es precisamente lo que haremos en el artículo de hoy: clasificar las formas de pensar. Esta clasificación de los pensamientos reduce demasiado la complejidad del asunto, pero es muy útil para comprender, de forma orientativa, cuál son las principales maneras en las que podemos relacionar conceptos en nuestra mente.

¿Cuáles son las principales formas de pensar?

Como venimos diciendo, clasificar el pensamiento en grupos cerrados es reducir algo muy complejo como es la forma humana de pensar. De todos modos, como es bien sabido por la Psicología, las personas podemos presentar distintas formas de estructurar nuestros pensamientos.

También hay que tener en cuenta que no hay que ir en busca en esta lista de “nuestra forma de pensamiento”, pues dependiendo ya no solo de la situación, sino de nuestro estado anímico, de nuestras experiencias, del tema tratado o del contexto, podemos tener tendencia a muchos de los siguientes pensamientos. A continuación los presentamos.

1. Pensamiento deductivo

Pensar de forma deductiva significa partir de unas premisas o ideas universales para aplicarlas a casos particulares. Por ejemplo, si sabemos que todos los mamíferos tienen pelo y que un caballo tiene pelo, podemos deducir que un caballo es un mamífero.

2. Pensamiento inductivo

Pensar de forma inductiva significa coger como base casos particulares para llegar a unas conclusiones que permitan dar lugar a una idea universal. Es el paso inverso al anterior. En este caso, por ejemplo, si vemos que un caballo tiene pelo y es mamífero, que las personas tenemos pelo y somos mamíferos y que los gatos tienen pelo y son mamíferos, podemos inducir que todos los mamíferos tienen pelo.

3. Pensamiento reflexivo

Pensar de forma reflexiva significa llevar a cabo una serie de análisis sobre las consecuencias en cascada de nuestros hechos para poder planificar de forma correcta nuestro futuro. Este tipo de pensamiento permite encontrar las mejores maneras de actuar para cumplir con nuestros propósitos.

4. Pensamiento analítico

Pensar de forma analítica significa estudiar una situación y ordenar todos los conceptos que entran en juego en ella para formar una visión de la realidad lo más acertada y sencilla posible. El pensamiento analítico es aquel propio de la personas con una mentalidad fría, capaces de detenerse a estudiar un problema y así tener más probabilidades de actuar de la manera correcta.

5. Pensamiento crítico

Pensar de forma crítica significa analizar cualquier situación imaginable con la voluntad de encontrar “huecos”, es decir, todo aquello que se nos puede estar ocultando. El pensamiento crítico es aquel en el que, de algún modo, sabiendo que no podemos encontrar una realidad universal, afirma que esta se encuentra a medio camino entre todas las realidades que se nos presentan.

6. Pensamiento lógico

Pensar de forma lógica significa que, partiendo de unas premisas confirmadas, llegamos a unas conclusiones que, siguiendo mecanismos de deducción e inducción, nos permiten confirmar o rechazar una hipótesis. El pensamiento lógico permite obtener ideas nuevas a partir de unas que ya se tenían confirmadas.

7. Pensamiento creativo

Pensar de forma creativa significa encontrar soluciones únicas y originales a problemas y también dar con nuevos usos a objetos del día a día. El pensamiento creativo, también conocido como pensamiento lateral, es aquel propio de las personas imaginativas.

Pensamiento creativo

8. Pensamiento práctico

Pensar de forma práctica significa reducir la realidad a encontrar conceptos, objetos o soluciones a problemas que nos lleven a cumplir con nuestro objetivo de la forma más sencilla y rápida posible. En otras palabras, es el tipo de pensamiento que nos lleva a ser más eficientes tanto en nuestro día a día como en el trabajo.

9. Pensamiento sistemático

El pensamiento sistemático, también conocido como sistémico, es aquel en el que no se quiere simplificar la realidad, sino todo lo contrario: intentar comprenderla en su mayor complejidad. En este sentido, puede entenderse como el tipo de pensamiento contrario al analítico. Y es que las personas que piensan de forma sistémica visualizan lo que hay a su alrededor intentando entender exactamente qué papel juegan todos y cada uno de sus componentes.

10. Pensamiento analógico

Pensar de forma analógica significa organizar nuestras ideas y analizar lo que nos rodea con el fin de establecer comparaciones entre distintos conceptos de nuestra realidad. Es similar al pensamiento lógico o al inductivo o deductivo, pero este va más encaminado a comparar cosas, no a llegar a conclusiones.

11. Pensamiento deliberativo

El pensamiento deliberativo es aquel en el que las decisiones se toman de acuerdo no a la lógica ni al análisis de las consecuencias, sino a los valores morales, la experiencia, los recuerdos o las emociones. Es la forma de pensar que adoptamos cuando tomamos decisiones de acuerdo a la parte más “humana” y no tan matemática.

12. Pensamiento suave

Pensar de forma suave significa desarrollar nuestras ideas y expresarlas sin utilizar términos demasiado cerrados, es decir, dando lugar a la subjetividad. Las personas que piensan de esta manera evitan las conclusiones fuertes y suelen expresarse de forma metafórica.

13. Pensamiento duro

El pensamiento duro es, evidentemente, el contrario al anterior. Este tipo de pensamiento se caracteriza por desarrollar ideas y expresarlas utilizando términos que no dan pie a la interpretación. Es decir, son totalmente objetivos y cerrados. Este pensamiento es propio de las ciencias, mientras que el anterior lo era más de la filosofía.

14. Pensamiento divergente

El pensamiento divergente es similar al creativo en el sentido que es la forma de pensar que va enfocada a encontrar soluciones a los problemas. De todos modos, este no está tan relacionado con la creatividad y la originalidad, sino con la eficacia. Un ejemplo de pensamiento divergente sería, por ejemplo, si vamos al trabajo y vemos que un compañero tiene el mismo estuche que el nuestro, proponer que cada uno escriba su nombre en el suyo. Divergir significa separar dos cosas, de ahí su nombre.

15. Pensamiento convergente

El pensamiento convergente es aquel contrario al divergente en el sentido que no busca separar la realidad, sino unirla. En otras palabras, el pensamiento convergente sería el propio de aquel compañero que destaca que los dos estuches son iguales, pero que no se preocupa por diferenciarlos. El pensamiento divergente intentaba separar un mismo concepto en dos, mientras que el convergente procura unir dos mismos conceptos en uno.

16. Pensamiento synvergente

El pensamiento synvergente nace de una combinación entre el divergente y el convergente. En este sentido, el pensamiento synvergente incluye tanto los aspectos detallistas del pensamiento convergente (ver que los dos estuches son muy similares) y la voluntad de resolver problemas del divergente (diferenciarlos con el nombre de cada persona).

17. Pensamiento mágico

El mágico es aquel tipo de pensamiento propio de los niños en los que se le otorga a objetos inanimados la habilidad de tener voluntad. Este pensamiento nace de la tendencia a creer que todo lo que nos rodea, incluso aquello sin vida, actúa con alguna intención, como las personas. Por ejemplo, cuando un niño cree que cuando los juguetes se rompen, mueren, está utilizando el pensamiento mágico.

Pensamiento mágico

18. Pensamiento tradicional

El pensamiento tradicional está relacionado con el lógico en el sentido que busca realizar esquemas mentales sencillos con el objetivo de resolver problemas de la forma más eficiente posible. De todos modos, estos esquemas son más rígidos que en los del analítico, por lo que suele ser el tipo de pensamiento propio de la personas con una mentalidad más conservadora, con tendencia a no cambiar su lógica interna a pesar de que la sociedad evolucione.

19. Pensamiento metafórico

El pensamiento metafórico está relacionado con el creativo y se basa en establecer conexiones originales entre conceptos ya existentes que, a priori, no guardan ninguna conexión entre ellos. Esta capacidad de imaginación y asociación es útil para entender la realidad a través de comparaciones. Cuando alguien dice que el cerebro es el centro de mandos de nuestro organismo, está utilizando el pensamiento metafórico.

20. Pensamiento conceptual

El pensamiento conceptual es aquel en el que, como su propio nombre indica, se establecen relaciones entre distintos conceptos, aunque en este caso no entra en juego la creatividad, sino el análisis. Es muy importante en ámbitos científicos ya que permite relacionar, mediante la elaboración de esquemas mentales, conceptos distintos para entender el papel que desarrolla individualmente cada uno de ellos pero también la finalidad global del conjunto.

21. Pensamiento interrogativo

Cuando pensamos de forma interrogativa estamos intentando comprender la realidad que nos rodea a partir de la formulación de preguntas. Nuestra mente elabora preguntas y nosotros mismos les damos respuesta para así obtener la información que necesitamos.

22. Pensamiento de síntesis

El pensamiento de síntesis, imprescindible cuando estamos estudiando, es aquella forma de pensar en la que, después de absorber una información concreta, la reducimos al máximo hasta llegar a un punto de partida del que, cuando llegue el momento de recuperar toda la complejidad, podamos “estirar” para tener toda la información más accesible. Es una forma de pensar que beneficia mucho a la memoria.

23. Pensamiento investigativo

El pensamiento investigativo es aquel mediante el cual examinamos la realidad para estudiarla de una forma minuciosa y detallada. Es el pilar fundamental del conocimiento científico, pues a través de este análisis exhaustivo de lo que nos rodea, nuestra visión del mundo y de lo que somos está cambiando constantemente. Como su propio nombre indica, es imprescindible en la investigación, pues esta requiere de la voluntad de ver el mundo con ojos críticos.

24. Pensamiento instintivo

El pensamiento instintivo es aquella forma de pensar en la que tomamos decisiones y entendemos lo que nos rodea no por análisis o deducciones científicas, sino que nos movemos por suposiciones e intuiciones. En otras palabras, es aquel tipo de pensamiento en el que resolvemos situaciones no por lo que dice la lógica, sino por lo que nuestra parte más primitiva nos dice que hagamos.

Referencias bibliográficas

  • Turner, M. (2009) “The Scope of Human Thought”. National Humanities Center.
  • Tomasello, M. (2014) “A Natural History of Human Thinking”. Journal of Social Ontology.
  • Brown, B. (2017) “Thoughts and Ways of Thinking: Source Theory and Its Applications”. Ubiquity Press.
  • Jara, V. (2012) “Desarrollo del pensamiento y teorías cognitivas para enseñar a pensar y producir conocimientos”. Sophia: Colección de Filosofía de la Educación.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.