Las 7 diferencias entre sociópata y psicópata

La sociopatía y la psicopatía son dos patologías psicológicas que, pese a que suelen considerarse casi como sinónimos, no lo son. Exploremos las diferencias entre un sociópata y un psicópata.
Diferencias sociópata psicópata

El mundo de las patologías psicológicas es, cuanto menos, fascinante. El cerebro esconde todavía muchos secretos que esperan ser descifrados y, sin duda, también rincones oscuros que hacen del ser humano algo que puede ser peligroso.

Estamos hablando de la sociopatía y la psicopatía, dos trastornos de la personalidad en los que quienes lo padecen suelen no tener empatía, falta de noción de las normas sociales, carencia de sentimientos de culpabilidad, falta de remordimiento e inclinación hacia la violencia.

Son, por desgracia, muchos los casos de crímenes cometidos por personas con estos trastornos. Por ello, entender su naturaleza es primordial para comprender de qué modo podríamos evitar que las personas los desarrollaran. Aun así, el estigma por la salud mental sigue estando presente en la sociedad.

En el artículo de hoy dejaremos a un lado los tabús y nos adentraremos en el mundo de la psicopatía y la sociopatía, dos patologías psicológicas que, pese a ser consideradas como sinónimos, no lo son. Por ello, además de definirlas individualmente, analizaremos las diferencias más importantes entre un sociópata y un psicópata.

¿Qué es un sociópata? ¿Y un psicópata?

Antes de analizar en profundidad las diferencias entre la sociopatía y la psicopatía, es importante entender, de forma individual, qué es un sociópata y qué es un psicópata. Por ello, a continuación analizaremos los rasgos psicológicos de ambos perfiles. Empecemos.

Un sociópata: ¿qué es?

Un sociópata es aquella persona que padece sociopatía o trastorno de personalidad antisocial (TPA), una patología psiquiátrica que hace que quien la sufra no sea capaz de discernir entre el bien y el mal y que ignore tanto los sentimientos como los derechos de los demás. Lo hemos sintetizado mucho, pero esto es, en esencia, un sociópata.

La personalidad de una persona es el resultado de muchos factores tanto intrínsecos como extrínsecos, por lo que las causas de desarrollar este trastorno antisocial de la personalidad no están demasiado claras.

Aun así, parece que los genes (podría haber cierto factor hereditario), si bien hacen propensa a la persona, son las situaciones de la vida lo que realmente desencadena la enfermedad. Del mismo modo, alteraciones cerebrales durante su desarrollo pueden encender las reacciones químicas que culminan en esta enfermedad.

Paralelamente, los maltratos durante la infancia, una vida familiar inestable, haber padecido trastorno de la conducta infantil, antecedentes familiares de sociopatía, ser hombre (la sociopatía es más común en el sexo masculino), etc, son factores de riesgo relevantes.

Pero, ¿cuáles son los rasgos de un sociópata? Las señales se sociopatía suelen empezar antes de los 15 años, pero poco a poco van evolucionando y suelen consistir en: no pensar en las consecuencias negativas de los actos, desprecio por el bien y el mal, no saber discernir entre lo que está bien y lo que no, conductas peligrosas, relaciones abusivas, no tener empatía (con gente fuera de su círculo social), tendencia a mentir a los demás, dificultades para socializar, manipular a las personas, arrogancia, sentido de superioridad, una gran capacidad de persuasión, tendencia a intimidar, hostilidad, irritabilidad, impulsividad....

Todos estos rasgos de la personalidad antisocial son una bomba de relojería, pues, de no abordar la patología, pueden haber consecuencias muy graves, tales como agresiones, robos, violación grave de las leyes, maltratos, drogadicción e incluso suicidios u homicidios.

La sociopatía es difícil de tratar, pero se puede. La psicoterapia puede ayudar a la persona a manejar la ira y la violencia, aunque en casos graves, la medicación recetada por un psiquiatra puede ser de ayuda. No hay fármacos específicos para el trastorno antisocial de la personalidad, pero se suelen administrar los enfocados al tratamiento de la depresión y la ansiedad. Un sociópata es una persona enferma. Y como tal, necesita ayuda.

Sociópata

Un psicópata: ¿qué es?

Un psicópata es aquella persona que padece psicopatía, un trastorno de la personalidad caracterizado por el narcisismo, la manipulación, la falta total de empatía y la minuciosidad a la hora de controlar su vida y la de los demás. Del mismo modo que con el anterior, estamos dando una definición muy simplificada, pero sirve para entenderlo.

Pero, ¿cuáles son los rasgos psicológicos de un psicópata? Básicamente, los mismos que los de un sociópata pero con ligeras diferencias. En este caso, la falta de empatía es total, pues son incapaces de ponerse en el lugar incluso de las personas de su círculo social. El egocentrismo (creer que su opinión es la única válida) y el narcisismo (sentirse superiores a todo el mundo) son también dos características muy frecuentes.

La psicopatía es una enfermedad mental con la que se nace, por lo que encuentra su origen tanto en los genes como en la química del cerebro. Un psicópata nace siendo psicópata. En este caso, las situaciones de la vida no desencadenan la enfermedad. La persona nace con esta condición.

Se trata de personas encantadoras a nivel social, pues tienen muy buenas habilidades comunicativas, unas dotes que utilizan para seducir y manipular a los demás. Del mismo modo, un psicópata es una persona totalmente contraria a la impulsividad, pues debido a su rango limitado de emociones, no se dejan llevar por ellas. Son extremadamente minuciosos y cada acto que realizan lo hacen desde el más profundo control.

Un psicópata es una persona fría incapaz de diferenciar entre el bien y el mal pero que piensa siempre hasta el último detalle para conseguir lo que quiere. Evidentemente, no todos los psicópatas terminan siendo criminales ni asesinos (la violencia es un rasgo que no tiene por qué estar presente, como hemos visto), pero es un rasgo psicológico muy frecuente en ellos. De nuevo, estamos ante una enfermedad. Y como personas enfermas, necesitan ser tratadas.

Psicópata

¿En qué se diferencia la sociopatía de la psicopatía?

Después de definir individualmente ambos trastornos psicológicos, seguro que ya han quedado bastante claras las diferencias entre ellos. Como hemos visto, los psicópatas y los sociópatas comparten muchos rasgos de la personalidad (de hecho, algunos expertos en salud mental creen que no es necesario diferenciarlos), pero hay ligeras diferencias que examinaremos a continuación en forma de puntos clave. Vamos allá.

1. Un sociópata se hace; un psicópata, nace

Seguramente, la diferencia más importante. Como hemos visto, la psicopatía es una enfermedad mental con la que se nace, pues tiene su origen tanto en la genética como en las alteraciones químicas durante el desarrollo cerebral. Por ello, un psicópata nace, no se hace.

En cambio, con la sociopatía no se nace. La predisposición genética y las alteraciones cerebrales son factores a tener en cuenta, pero los verdaderos desencadenantes son las situaciones de vida (como por ejemplo, haber sufrido maltrato infantil). Por ello, la patología no se tiene desde el nacimiento, sino que suele aparecer alrededor de los 15 años. Un sociópata se hace, no se nace.

2. Un sociópata es impulsivo; un psicópata, frío

Otra de las diferencias más relevantes a nivel psicológico. Mientras que un sociópata suele ser impulsivo y compulsivo, un psicópata es frío y calculador. Por ello, los sociópatas suelen actuar sin pensar en las consecuencias de sus actos, dejándose llevar por sus emociones más impulsivas.

Un psicópata, en cambio, nunca dejará que sus emociones lo controlen. Más que nada, porque su rango emocional es muy limitado. Los psicópatas analizan perfectamente las consecuencias de sus actos, lo controlan todo, piensan siempre con la mente fría y no dejan nada al azar. La impulsividad es un rasgo que no existe en la psicopatía.

3. Un psicópata es encantador a nivel social; un sociópata, antisocial

Un sociópata es una persona que padece un trastorno antisocial de la personalidad, por lo que es evidente que tendrá enormes dificultades para socializar con otras personas. Sus habilidades sociales son nulas, por lo que tiene muchos problemas para tener relaciones con otras personas.

Un psicópata es justo lo contrario. Se trata de personas con unas habilidades sociales y comunicativas al alcance de muy pocos, por lo que son muy sociables y resultan encantadores para los demás. De hecho, este encanto es una de sus mejores armas para manipular a los demás.

4. Un psicópata no tiene empatía hacia nadie; un sociópata, sí

Uno de los rasgos más relevantes de la psicopatía es la falta total y absoluta de empatía. Un psicópata no podrá ponerse nunca en el lugar de nadie, ni siquiera de sus personas más cercanas. Es totalmente incapaz de sentir empatía ni por sus propios padres.

En un sociópata, en cambio, pese a que la falta de empatía es un rasgo importante, esta falta de empatía no es total. Los sociópatas suelen sentir empatía por sus seres queridos, el problema es que los sentimientos de todos aquellos que están fuera de su círculo social no les importan para nada.

5. La violencia es más frecuente en la sociopatía

Solemos pensar que los psicópatas son todos asesinos en serie. Y nada más lejos de la realidad. De hecho, la violencia es un rasgo poco común en ellos. Hay excepciones, claro, pero lo cierto es que la violencia y la agresividad es mucho más frecuente en los sociópatas. Esto está directamente relacionado con la impulsividad propia de la sociopatía. Los psicópatas, más que la violencia, utilizan su inteligencia para manipular y conseguir lo que quieren.

6. Un sociópata suele sufrir otras enfermedades mentales; un psicópata, no

Mientras que los sociópatas, además de este trastorno antisocial de la personalidad, suelen padecer otras patologías como la ansiedad o la depresión, los psicópatas no tienen por qué sufrir otras enfermedades mentales. Hay excepciones, claro, pero la relación de la sociopatía con otros trastornos psicológicos es mucho más fuerte.

No olvidemos que un sociópata ha experimentado sucesos que le han llevado a padecer esta condición, por lo que es muy habitual que dichos sucesos hayan desencadenado otras enfermedades. En la psicopatía, al no estar asociada a eventos de la vida, no tiene por qué haber otras patologías asociadas.

7. Un psicópata es más estable emocionalmente

Más que estable emocionalmente, un psicópata tiene un rango muy limitado de emociones. Prácticamente no pueden sentir ninguna emoción, cosa que les permite ser tan fríos y totalmente carentes de empatía. Los sociópatas, en cambio, sí que experimentan muchas emociones y de forma muy intensa, lo que los lleva también a ser más impulsivos.

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