Las 15 enfermedades psiquiátricas más comunes: causas, síntomas y tratamiento

Existen más de 400 trastornos mentales diferentes. Una selección de las enfermedades psiquiátricas más frecuentes, analizando sus causas, manifestaciones psicológicas y tratamiento.
Enfermedades psiquiátricas

Parece mentira que, en pleno siglo XXI, la salud mental siga siendo un tema tabú rodeado de tanto estigma. Pero lo es. Todavía nos cuesta entender, a nivel de sociedad, que el cerebro es un órgano más del cuerpo y que, como tal, puede enfermar.

Los trastornos psiquiátricos no tienen nada que ver con el horrible e incorrecto concepto de “estar loco”. Las enfermedades mentales son una realidad que afecta a millones de personas en todo el mundo y de las cuales hay estudiadas, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 400 distintas.

Desregulaciones hormonales, fallos en la química del cerebro, vivencia de sucesos traumáticos, problemas en el desarrollo neurológico, errores genéticos… Hay muchos factores que pueden determinar la aparición de trastornos a nivel cerebral y que dan pie a la aparición de una enfermedad mental.

Y en el artículo de hoy, con el objetivo de concienciar acerca de esta realidad, dejaremos tapujos a un lado y hablaremos abiertamente de las características clínicas de las más comunes enfermedades psiquiátricas, analizando sus causas, manifestaciones psicológicas y opciones de tratamiento. Empecemos.

¿Cuáles son las enfermedades psiquiátricas más frecuentes?

Como hemos dicho, dentro del mundo de la Psiquiatría, la rama de la Medicina que estudia la mente humana y los trastornos mentales, hay reconocidas más de 400 patologías psiquiátricas. Todas ellas merecen el mismo reconocimiento, pero, por desgracia, no podemos hablar de todas ellas. Por ello, hemos seleccionado las que, por incidencia, son más relevantes. Pero sea cual sea la situación, si crees que puedes estar sufriendo algún problema a nivel mental, pide ayuda. Un psiquiatra puede ayudarte.

1. Ansiedad

La ansiedad (y los trastornos vinculados a la ansiedad) es una enfermedad psiquiátrica en la que la persona siente miedos y preocupaciones muy intensas ante situaciones diarias que, en principio, no representan un peligro real. Esta experimentación de emociones puede derivar en ataques de pánico que condicionan enormemente la vida del afectado.

Las causas no están demasiado claras, ya que a pesar de que la vivencia de sucesos traumáticos o de sucesos emocionalmente dolorosos puede estimular su aparición, lo cierto es que el factor genético (que no significa hereditario) parece ser muy importante.

La agitación, el estrés, la hiperventilación, la presión en el pecho, la debilidad y el cansancio, los problemas gastrointestinales, el nerviosismo, el aumento del ritmo cardíaco, etc, son los síntomas de una enfermedad que puede tratarse con medicamentos antidepresivos (aunque también hay algunos específicos para la ansiedad) y, conjuntamente, con terapia psicológica.

Ansiedad

2. Depresión

La depresión es, seguramente y por desgracia, la enfermedad psiquiátrica por excelencia. Más de 300 millones de personas la sufren en el mundo e inexplicablemente, cuesta oír hablar acerca de ella. Una enfermedad que cursa con sentimientos muy profundos de tristeza y vacío emocional que interfieren enormemente en la vida diaria.

Factores genéticos, biológicos, sociales, psicológicos, ambientales y económicos. Todos ellos juegan un papel importante en el desarrollo de una enfermedad cuyas causas siguen sin estar demasiado claras, aunque sí sabemos que afecta más a mujeres que a hombres.

Tristeza, vacío emocional, pérdida de interés por realizar actividades, insomnio (aunque a veces se manifiesta con dormir más de lo normal), pérdida de apetito (aunque a veces se manifiesta con dormir más de lo normal), sentimientos de culpa, pérdida de esperanza, dolor de cabeza, cansancio y debilidad, irritabilidad e incluso ideas de sucidio. Son los síntomas de una enfermedad que debe tratarse con medicamentos antidepresivos y con terapia psicológica.

3. Trastornos neurocognitivos

Los trastornos neurocognitivos son todas aquellas enfermedades neurológicas que afectan a la capacidad de la persona para pensar y razonar, por lo que tienen manifestaciones psiquiátricas. Se trata de problemas cognitivos adquiridos (que no tienen que ver con el neurodesarrollo) que, una parte de sus síntomas psicológicos, deben ser abordados por un especialista en salud mental. Un ejemplo claro es la enfermedad de Alzheimer, que surge por una degeneración progresiva de las neuronas cerebrales.

4. Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

El trastorno obsesivo compulsivo, más conocido como TOC, es una enfermedad psiquiátrica que consiste en la aparición y mantenimiento de unas obsesiones irracionales que hacen que la persona lleve a cabo comportamientos repetitivos y compulsivos, cosa que genera angustia e interfiere con la vida diaria.

De nuevo, los factores genéticos, biológicos, sociales y ambientales juegan un papel importante en el desarrollo de una enfermedad de causas desconocidas que, eso sí, se sabe que los sucesos traumáticos son generalmente clave en su aparición.

El TOC puede tomar formas increíblemente variadas: comprobar que la puerta está cerrada, no pisar las líneas de las baldosas de la calle, alinear perfectamente los objetos, colocarse continuamente las gafas… Sea como sea, los tratamientos farmacológicos y la terapia psicológica ayudan a reducir el impacto que este trastorno psiquiátrico tiene en la vida de la persona.

TOC

5. Trastornos de la alimentación

Los trastornos de la alimentación son enfermedades psiquiátricas graves relacionadas con conductas peligrosas ante la comida, comprometiendo así la integridad tanto física como emocional de la persona. Además de afectar a la salud mental, por los problemas nutricionales que comportan, pueden dañar enormemente la salud física a todos los niveles.

La anorexia (restringir al máximo el aporte calórico), la bulimia (deshacerse de las caloría ingeridas a través de, generalmente, el vómito), la obesidad (aunque no se sabe claramente si es una patología mental o un trastorno metabólico), el trastorno de rumiación (regurgitar alimentos después de comer sin querer hacerlo), el trastorno alimentario compulsivo (darse atracones de comida de forma regular), la pica (comer cosas que no son alimentos), la neofobia alimentaria (miedo a probar nuevas comidas), la pregorexia (obsesión con no aumentar de peso después de quedarse embarazada), la ortorexia (obsesión por comer solo alimentos sanos) o la vigorexia (obsesión por tener un cuerpo muscularmente “perfecto”) son los trastornos de la alimentación más comunes.

Aunque las causas detrás de su desarrollo no están claras (y su aparición se debería a la combinación de muchos factores diferentes) y, por lo tanto, su prevención es complicada, los tratamientos farmacológicos y la psicoterapia son de gran ayuda para resolver estas destructivas situaciones.

6. Fobias

Las fobias son enfermedades psiquiátricas relacionadas con la ansiedad que consisten en un miedo irracional pero muy fuerte ante algo que no representa un peligro real. O, al menos, en el que el miedo es desproporcionado al riesgo o a la probabilidad de que una situación sea peligrosa.

A las alturas, a los insectos, a los perros, a los espacios cerrados, a los espacios abiertos, a los payasos, a volar.. Existen muchas fobias distintas, aunque los medicamentos y, especialmente, la terapia psicológica pueden ayudar a resolver muchos casos de fobias o a que, como mínimo, el impacto en la vida diaria sea lo más pequeño posible.

7. Esquizofrenia

La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica grave en la que la persona puede llegar a ver cosas que en realidad no están a su alrededor, a oír voces en su cabeza, a decir cosas sin sentido, a creer que otras personas quieren hacerle daño… El impacto en la vida personal y profesional es enorme.

Suele desarrollarse entre los 16 y los 30 años y, aunque las causas no están demasiado claras, sí que conocemos los síntomas: delirios, alucinaciones, hablar solo, dificultad para socializar (es un mito que las personas esquizofrénicas son violentas), movimientos extraños, etc. Los tratamientos farmacológicos y la psicoterapia, por suerte, pueden ayudar a la persona a llevar una vida prácticamente normal.

Esquizofrenia qué es

8. Trastorno límite de la personalidad

El trastorno límite de la personalidad es una enfermedad psiquiátrica en la que la persona experimenta emociones inestables y turbulentas, cosa que se traduce en conductas impulsivas y en la dificultad para establecer relaciones personales estables.

Ver las situaciones de forma extrema, cambios repentinos en su opinión acerca de otras personas, ira, posibilidad de autolesionarse, no tolerar la soledad, tendencia a consumir drogas, pasar de la tristeza a la euforia (y viceversa) rápidamente, etc, son algunos de los síntomas de este trastorno que debe tratarse principalmente con psicoterapia, pues en este caso, los medicamentos, más allá de reducir los altibajos emocionales, no son tan utilizados como terapia.

9. Trastorno bipolar

El trastorno bipolar es una enfermedad psiquiátrica en la que la persona sufre cambios repentinos en el estado de ánimo, pasando de estos momentos álgidos emocionalmente a estados anímicos depresivos que pueden alargarse incluso meses.

Los problemas con las relaciones personales, la debilidad, el cansancio, el insomnio, la pérdida de capacidad para pensar con claridad, etc, son los principales síntomas de este trastorno en el que, a pesar de que los episodios de bipolaridad seguirán apareciendo con mayor o menor frecuencia, puede tratarse farmacológica y psicológicamente para reducir el impacto de la patología en la vida diaria.

10. Trastornos del neurodesarrollo

Los trastornos del neurodesarrollo es el conjunto de enfermedades con manifestaciones psicológicas y psiquiátricas que aparecen en la infancia o la niñez debido a problemas durante el desarrollo de las neuronas cerebrales. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el autismo son ejemplos de trastornos del neurodesarrollo cuyas manifestaciones mentales pueden (y deben) ser tratadas por un profesional de la salud psicológica.

11. Disfunciones sexuales

Las disfunciones sexuales son trastornos psiquiátricos que impiden que la persona lleve una vida sexual plena debido a problemas (de causas de aparición muy complejas) en la respuesta sexual en alguna de sus fases. La eyaculación precoz y la anorgasmia son dos ejemplos de disfunción sexual.

Disfunciones sexuales

12. Trastorno de conducta del sueño en fase REM

El trastorno de conducta del sueño en fase REM es un trastorno psiquiátrico en el que, debido a la persistencia del tono muscular durante la fase REM del sueño (cuando en teoría se tiene que perder el tono muscular corporal), la persona experimenta sueños anormales y violentos, con movimientos propios de lo que está soñando, generalmente en pesadillas.

Se trata de un trastorno que no tiene una cura definitiva, por lo que la única solución es la administración de medicamentos (el clonazepam es el fármaco por excelencia) que reducen el riesgo de que estos episodios de movimientos violentos ocurran.

13. Síndrome de Diógenes

El síndrome de Diógenes es una enfermedad psiquiátrica en la que la persona que la sufre tiende al total abandono personal y social, aislándose de forma voluntaria (teniendo en cuenta que sufre una patología que le conduce a hacerlo) en su hogar y acumulando en él grandes cantidades de basura.

Suele afectar a mayores de 65 años y suele presentarse especialmente en personas que antes han sufrido otros trastornos psiquiátricos (la relación con el TOC es la más estudiada). Sea como sea, el primer tratamiento es el control de las complicaciones nutricionales e higiénicas de vivir en esas condiciones, aunque después debe abordarse con ayuda psicológica.

14. Síndrome de Burnout

El síndrome de Burnout es el conjunto de problemas psicológicos que surgen derivados de un estado de agotamiento tanto mental como emocional, así como físico, resultado del estrés, exigencias y agobios del trabajo. Se cree que el 31% de la población podría estar sufriendo este trastorno a causa de problemas a la hora de responder al entorno y condiciones laborales.

La baja autoestima, la pérdida de motivación, la ansiedad, el cansancio, el insomnio, el dolor de cabeza, sentimientos de fracaso, etc, son solo algunos de los síntomas de un síndrome que debe tratarse, ya sea farmacológicamente, psicológicamente o combinación de ellas, para que la persona pueda recuperar la satisfacción laboral.

Síndrome Burnout

15. Trastornos parafílicos

Terminamos este viaje por el mundo de las enfermedades psiquiátricas con los trastornos parafílicos, es decir, aquellos trastornos en los que la persona siente interés o excitación sexual por personas o situaciones legal o socialmente no aceptadas.

Dependiendo de hacia dónde esté enfocada la parafilia, esta puede derivar en desde sentimientos de culpabilidad en la persona hasta daños en él u otras personas. La pedofilia o el sadismo sexual son ejemplos de trastornos parafílicos. Y no es necesario decir que, muchas veces, estas personas necesitan apoyo farmacológico y psicoterapéutico para evitar que su enfermedad mental derive en daños en personas inocentes.

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