Las 5 fases de la vejez (y sus características)

El tiempo pasa para todos, pero no lo hace de la misma forma a nivel mental y fisiológico. Un repaso por las distintas etapas de la vejez tanto física como social.
Fases vejez

El envejecimiento se define como el conjunto de modificaciones morfológicas y fisiológicas que aparecen como consecuencia del paso del tiempo en los seres vivos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la vejez estará cada vez más normalizada en el futuro, pues se espera que la población envejecida (12%) de todo el mundo va casi a duplicarse para el año 2050 (22%).

Esta temática es muy compleja de abordar, pues debemos tener en cuenta que el tiempo pasa, pero no lo hace de la misma forma para todos. Se considera envejecida de forma general a una persona de 60 años o más, pero el reloj biológico y cronológico no siempre están acompasados. Por ejemplo, el concepto de edad biológica no hace referencia al tiempo que pasa desde nuestro nacimiento, sino al estado de nuestras células en el momento de análisis.

La longitud de los telómeros de los cromosomas, las mutaciones en el genoma, daños en los órganos, patologías y otros muchos eventos pueden aumentar la edad biológica de un paciente, a pesar de que la cronológica marque otra cifra diferente. Con base en esta premisa tan interesante como compleja, hoy te mostramos las 5 fases de la vejez.

¿Cuáles son las etapas de la vejez?

Hemos dicho que, en general, se considera a una persona envejecida cuando cumple los 60-65 años de edad. De todas formas, se puede englobar a todo este grupo etario en tres categorías, propuestas en el idioma inglés:

  • Young-old (joven-envejecido): 55-65 años de edad.
  • Middle-old (medio-envejecido): 66-85 años de edad.
  • Old-old (envejecido-envejecido): de los 86 años en adelante.

Además, cabe destacar que el envejecimiento puede ser primario o secundario. El primer término hace referencia a la acortación de los telómeros cromosómicos (un indicativo que predice la muerte celular), los fallos esperables con el tiempo y los cambios tisulares que se ven modificados por el estrés ambiental continuado. En resumen, el envejecimiento primario es aquello que no se puede evitar y que, si todos viviésemos bajo los mismos parámetros y con la misma genética, sería universal.

Por otro lado, el envejecimiento secundario hace referencia a los factores extrínsecos al ideal temporal que nos hacen envejecer, como pueden ser las enfermedades, un mal estilo de vida (obesidad, tabaquismo, alcoholismo) o factores emocionales, como el estrés o la depresión. Por ejemplo, una persona de 30 años con un cáncer metastásico presentará una tasa de envejecimiento secundario mucho más alta que un anciano saludable de 65, por razones obvias.

Una vez hemos registrado toda esta variabilidad genotípica y fenotípica en lo que al envejecimiento se refiere, te presentamos las 5 fases de la vejez, más a un nivel comportamental que fisiológico. No te lo pierdas.

1. Independencia

Las personas envejecidas dentro del rango young-old suelen elegir permanecer independientes en sus propios hogares y entornos, porque simplemente, su salud se lo permite. Las personas senior en esta etapa son capaces de transportarse por sí mismas, de prepararse la comida, llevar a cabo cálculos y finanzas, etc. Si tuviésemos que colocar esta fase en un intervalo general, sería hasta los 70 años de edad, excluyendo a pacientes con cuadros patológicos.

En esta etapa, los cambios generales en la salud son mínimos a nivel externo, a pesar de que la degradación lleve bastante tiempo ocurriendo. Por ejemplo, el volumen cerebral alcanza su pico a los 20 años de edad y, a partir de aquí, o se mantiene o disminuye. Algo similar ocurre con los huesos, pues el pico de masa ósea se alcanza a los 30 años de edad.

Por desgracia, se ha descubierto que el volumen/peso de la materia cerebral disminuye en un 5% durante cada década tras los 40 años de edad. Esto puede resultar anecdótico, pero nada más lejos de la realidad: a partir de los 60 años, del 5 al 6% de la población mundial sufre trastornos de tipo demencia, un grupo patológico casi inconcebible en las personas jóvenes. Estos datos nos sirven para transmitir que, de forma general, la etapa de independencia no se suele extender más allá de los 70-75 años.

Independencia vejez

2. Interdependencia

Nos movemos a los pacientes middle-old, pues el período de interdependencia se concibe generalmente entre los 70 y 80 años de edad. Aquí es cuando comienza a observarse el envejecimiento del paciente de forma más obvia: tiene dificultades para realizar ciertas tareas físicas, se olvida de cosas, hace las cosas de forma más lenta y ciertas actividades le resultan prácticamente imposibles. A pesar de que no quiera reconocerlo, en este punto es necesaria ayuda externa.

Por ejemplo, el 80% de las mujeres con 80 años o más sufren osteoporosis. Esto se debe a que, durante la menopausia, la tasa de pérdida de masa ósea anual aumenta hasta casi un 5%, durante 5 a 7 años, para luego estabilizarse de nuevo. En las personas con osteoporosis, una simple caída puede ser letal, así que lo mejor es que estén acompañadas en todo momento.

Más allá de posibles problemas óseos, el riesgo de sufrir ciertas enfermedades (como cánceres) aumenta en este grupo etario, además de experimentar problemas en los sentidos en forma de cataratas, disminución auditiva, pérdida de olfato (en más del 75% de los ancianos) y muchas cosas más.

Por ello, en la etapa de interdependencia el individuo puede llegar a vivir solo, pero necesitará la ayuda de un cuidador para ciertas actividades semanales. Es importante no “retirar” a las personas middle-old su autonomía antes de la cuenta, pues pueden seguir realizando muchas tareas por sí mismas, aunque lo hagan de forma más lenta y menos efectiva. En muchos casos, la ilusión de productividad es más importante que el resultado.

3. Dependencia

Aquí los grupos middle-old y old-old se fusionan, pues es imposible calcular en qué punto se producirá una dependencia completa. Por ejemplo, una persona con 75 años puede caerse y necesitar de un ayudante por el resto de su vida, mientras que otro paciente puede ir requiriendo cada vez más ayuda de forma paulatina, hasta alcanzar una dependencia total a los 85 años.

En esta etapa, las personas senior requieren ayuda en casi todas las tareas diarias y, por tanto, la mejor opción suele ser la presencia continua de un cuidador o el traslado a una residencia. Una persona más joven debe controlar sus tomas de medicamentos, comidas, esfuerzos físicos y otras muchas tareas más. Por desgracia, el deterioro osteoarticular, cerebral y cognitivo es más que evidente en esta fase, aunque la persona aún puede ser feliz y disfrutar de la vida.

Dependencia vejez

4. Manejo de la crisis (Crisis management)

En este punto, se asume que la persona ya no va a mejorar considerablemente tras una recaída en una patología crónica, así que se trata más de mantener que de solucionar. Las personas en esta etapa tienen problemas de salud continuos, así que deben habitar en un entorno geriátrico con elementos hospitalarios y personal adecuado para mantener su calidad de vida lo mejor posible. La visita de urgencias de pacientes ancianos ha aumentado en EE.UU en un 34% en los últimos años, lo que ejemplifica la necesidad de ayuda médica en este grupo etario tan frágil.

5. Fin de la vida (muerte)

Esta parte se explica por sí sola. Los sistemas fallan, la persona muere, o el alma abandona el cuerpo: concebir el fin de la existencia está sujeto a la interpretación libre, así que es de cada uno. El estado de muerte aún no está definido del todo desde un punto de vista termodinámico y neurológico, pero no es de nuestro interés entrar en conglomerados fisiológicos en este punto.

En muchos casos, la muerte viene anunciada por ciertos parámetros estandarizados y solo queda trasladar a la persona a una unidad de cuidados paliativos para que su transición sea lo más cómoda posible. Se le suelen ofrecer comidas y divertimentos a los pacientes, aunque en este punto, la nutrición fisiológica ya no es necesaria: solo se trata de que el paciente disfrute dentro de sus límites lo que pueda antes de morir.

Fin vida

Resumen

Es imposible no terminar este espacio en una nota triste, pues seguramente tanto tú como yo nos hayamos visto reflejados en estas líneas, ya sea por vivencias propias o por ver fallecer a un ser querido. De todas formas, el secreto de la vida y la belleza que la envuelve es eso mismo: su concepción como algo finito. La vida se define como aquello que pasa entre el nacimiento y la muerte, así que sin deceso, la propia existencia no se concibe.

La clave de las fases de la vejez, más allá de los cambios fisiológicos, se encuentra en hacer sentir a las personas ancianas que valen y son capaces, a pesar de que su cuerpo no lo refleje del todo. Muchas veces, la degradación física y la neurológica no van de la mano, así que es tan importante la ilusión de independencia como la capacidad de realizar las cosas de forma autónoma.

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