Cómo mejorar la convivencia en pareja: 5 claves esenciales

Iniciar la convivencia bajo el mismo techo es un paso crucial en toda relación sentimental. Aunque empezar una vida conjunta siempre es emocionante, a veces puede ser motivo de conflicto para la pareja. Veamos las claves para que salga bien.

Cómo mejorar convivencia en pareja

Nadie dijo que las relaciones de pareja fueran fáciles. Una vez superados los primeros momentos del enamoramiento, cada componente de la díada debe profundizar más en el otro, conocer sus defectos e inseguridades, su historia personal antes de la relación, etc. Las relaciones sentimentales son, sin duda, un proceso de aprendizaje continuo.

No existen dos parejas iguales y, por ello, no todas perciben la convivencia de la misma manera. Existen parejas que prefieren llevar su relación sin convivencia de por medio, debido a que prefieren mantener su propio espacio e independencia. En cambio, para otras una relación es sinónimo de compartir la vida cotidiana, por lo que dar este paso se concibe como un hito indispensable para avanzar en la relación.

Al margen de la concepción que cada pareja tiene sobre la convivencia, siempre que dos personas se lanzan a tomar esta decisión lo hacen llenas de miedo y dudas. Lo cierto es que convivir implica compartir tanto lo bueno como lo malo de cada uno, de manera que los roces y los conflictos aparecen con mucha más facilidad que antes. A esto se le añade que, en muchas ocasiones, las expectativas de la pareja están bastante desajustadas respecto a la realidad. El amor que se siente hace al otro provoca que se idealice la vida junto a él/ella, obviando que la pareja es, al fin y al cabo, una persona normal que puede equivocarse, tener manías o estar de mal humor.

Todo ello hace que los problemas de convivencia se sitúen entre las causas más frecuentes detrás de las rupturas de pareja. Por esta razón, es importante conocer algunos aspectos importantes que se deben trabajar y seguir algunas pautas para evitar que este proyecto de vida fracase.

En este artículo vamos a establecer una guía para que tu pareja y tú podáis disfrutar el uno del otro, de forma que la convivencia no sea una amenaza, sino una oportunidad para afianzar el vínculo que os une.

Vivir en pareja: ¿cómo se puede mejorar la convivencia en una relación?

Como decíamos, convivir no es fácil y supone todo un camino de retos y aprendizaje. Vamos a conocer claves importantes para que tu relación siga creciendo sin empañarse por los reveses del día a día.

1. Compartir tareas

Este punto resulta esencial y es frecuente que en las parejas exista clara desigualdad en el reparto de las tareas y obligaciones domésticas. Por este motivo, es fundamental una buena organización. A menudo el desempeño en este sentido se deja a la improvisación, pero esto solo contribuirá a crear una situación caótica que alimentará la aparición de discusiones y roces.

Si se deja que el reparto de tareas fluya de forma espontánea, dejaremos que sean las expectativas de cada uno las que determinen lo que el otro debería hacer. En lugar de esto, se deben dividir las responsabilidades de cada uno en el hogar mediante un calendario o planner, de forma que esté estipulado de antemano lo que cada uno debe hacer.

Compartir tareas

2. Cuidar el ocio juntos

La convivencia hace que nos relajemos y empecemos a dejarnos llevar por la rutina, las obligaciones y la falta de tiempo. Por esto, muchas parejas comienzan, casi sin darse cuenta, a abandonar hábitos de ocio que eran frecuentes al inicio de la relación. Ir al cine, a cenar, visitar un museo, acudir a un concierto, ir de excursión...

Muchas veces la pereza y la falta de ideas hacen que el tiempo libre no sea aprovechado y los planes en pareja se limiten a quedarse en casa. Una idea para poder evitar esta situación consiste en elaborar una lista que pueda estar en un lugar visible. En ella se pueden anotar las ideas que vayan surgiendo de posibles planes pendientes por hacer.

Si sois una pareja con escaso tiempo libre, es fundamental acotar a priori el tiempo que vais a pasar juntos. Por ejemplo, podéis acordar salir a cenar juntos una vez a la semana. Hacer planes fuera de casa es necesario, ya que esto ayuda a mantener viva la ilusión del principio. Es una oportunidad para arreglarse, hablar de forma tranquila y fortalecer la conexión.

Si vuestras preferencias de ocio son muy diferentes, es fundamental que exista comunicación e implicación por ambas partes. Es importante que tanto uno como otro cedan en cierta forma, de manera que se realicen conjuntamente actividades que satisfagan a los dos. Por ejemplo, si uno de los dos es amante del arte y otro lo es del deporte, se trata de practicar ambos tipos de hobbies para que exista un equilibrio, en lugar de hacer lo que desea una de las dos partes.

3. Mantener la parcela personal

Este aspecto es fundamental y, sin embargo, es el gran olvidado. Muchas veces, la relación con la pareja puede llevarnos a olvidar el autocuidado y el tiempo a solas, algo muy necesario para poder mantener relaciones saludables con los demás. Habitualmente se vende una imagen de las relaciones idealizada, en la que no hay que hacer esfuerzos o trabajo personal y surge una complicidad natural entre ambos, pero nada más lejos de la realidad. Mantener una relación requiere saber hacer autoanálisis para poder detectar puntos a mejorar por nuestra parte.

Aunque es importante aceptar a nuestra pareja con sus defectos y virtudes, también lo es esforzarnos por cambiar aquellos defectos que pueden entorpecer la convivencia y apagar la relación. Además, también resulta crucial saber establecer límites y conocer aquellos aspectos en los que somos más vulnerables.

Parcela personal

4. Comunicación asertiva y fluida (hacer criticas, recibir feedback, hablar de lo q molesta)

La comunicación es, sin duda, uno de los pilares centrales para toda relación. Contar con habilidades comunicativas y hablar continuamente con la pareja es básico para poder establecer una base sólida en la pareja. Solo cuando los cimientos son firmes, las relaciones son capaces de afrontar situaciones complejas, crisis y desafíos.

Comunicar de manera asertiva consiste en adoptar una actitud positiva a la hora de relacionarnos con nuestra pareja, expresando nuestras opiniones, necesidades y valoraciones evitando caer en descalificaciones, enfrentamientos y reproches. Ser una persona asertiva en el marco de la relación de pareja no solo tiene que ver con decir lo que pensamos de forma cuidada, sino también mostrar empatía y conexión hacia el otro y adoptar una actitud responsable sobre las propias emociones.

Hablar con nuestra pareja también requiere atender a las señales no verbales. Es importante mantener siempre el contacto visual, adoptar un lenguaje corporal relajado y un tono sereno. Poner en práctica estas pautas permite manejar situaciones del día a día de forma más efectiva, favoreciendo una convivencia sin conflictos que sirva como oportunidad de crecimiento para la relación.

En primer lugar, en la convivencia es fundamental saber hacer y recibir críticas. Saber indicar al otro las acciones que nos parecen inadecuadas es necesario para que el otro pueda recoger nuestra petición de forma constructiva. Algo tan simple como cuidar el tono y ser específicos en cuanto a la conducta que criticamos, puede marcar la diferencia entre una situación de conflicto y una situación de comprensión y crecimiento.

De igual manera, es esencial pedir y dar feedback al otro respecto a cómo se está produciendo la convivencia. Muchas veces, damos por sentado que nuestra pareja sabe sin que se lo digamos cómo nos sentimos o qué pensamos, cuando en absoluto es así. En este sentido es crucial saber comunicar qué nos preocupa y hacerle saber al otro que también nos preocupa cómo se siente él/ella.

Es crucial no dar nunca nada por sentado, es decir, no jugar a “leer la mente” a nuestra pareja. Muchas veces actuamos de acuerdo con puras inferencias que muchas veces no se ajustan a lo que realmente siente o piensa la otra persona. Ser una pareja asertiva también pasa por negociar y llegar a un consenso que satisfaga a ambas partes. En las relaciones es importante ser tolerantes y aceptar que no siempre vamos a tener la misma opinión que el otro en todas las cuestiones que se planteen. Por ello, es crucial pactar soluciones intermedias y equilibradas.

5. Cuidar los detalles

Esta cuestión es muy relevante de cara a mantener las ganas y la emoción de las primeras etapas de la relación. La rutina puede llegar a apagar los sentimientos entre ambos, generando un clima monótono y poco estimulante. No es necesario hacer grandes planes para mantener la ilusión del primer día. A veces, pequeños detalles en el día a día puede marcar una diferencia importante y contribuir a mantener la conexión intacta. Por ejemplo, puedes hacer un desayuno para tu pareja o una cena especial, traerle a casa un pequeño regalo, dejarle un post-it con algún mensaje bonito, etc.

Cuidar detalles

Conclusiones

En este artículo hemos hablado de claves para poder mantener una convivencia saludable con la pareja. Convivir puede llegar a ser todo un reto, por lo que además de amor debemos aportar esfuerzos para hacer de la rutina con el otro una experiencia positiva que permita fortalecer el vínculo de la pareja. Estas pautas no van a lograr una vida en pareja perfecta, ya que este no es un objetivo realista. Las discusiones y las diferencias se producen en todas las relaciones, pero se trata de contar con las estrategias para que estas sirvan como un aprendizaje en lugar de suponer un obstáculo.

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